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lunes, 23 de enero de 2012

De Sevilla a Massachusetts (¿o era a Machu Pichu?)

Opina: 

¡Las vueltas que da (y nos da) la vida! Tantos años compartiendo sala de profes, recreos, evaluaciones, buenos y malos momentos y va y nos llega la noticia de que ¡¡se marcha!!
¿Será posible? ¿Puede ser que este ca…si perfecto profesor de Biología haya decidido cambiarnos por un puñado de infectos tiburoncejos?
¡Que sí, que sí! ¡Que hasta ha llegado la persona que le va a dar el relevo!
¿Y “ahonde” se va?
Llegados a este punto la información se vuelve un poco confusa: hay quien dice (esto parece lo más fidedigno) que se va trabajar en biología marina a Massachussets. Otros (algo despistadillos con la geografía) juran que ha dicho a Machu Pichu; ¿quién sabe si hay alguna rara especie terrestre de tiburón andino aún por descubrir? Los más osados dicen que se va a plantar en el mismísimo corazón de Manhattan, muy urbanita él, en busca de los tiburones urbanos que abundan en los barrios neoyorquinos (en España también los hay, solo que aquí, curiosamente, se les llama “buitres”).
Bueno, pues al final, después de revolucionar al personal durante varios días, ha resultado ser todo una simpática broma- ¿¿José Antonio gastando bromas??- y parece que disfrutaremos (o sufriremos) durante algún tiempo más, ya apenas diez añitos, de la presencia de este peculiar personaje y querido compañero.


En cualquier caso, hemos hecho una encuesta entre los profes planteando estas preguntas:

¿CÓMO SERÍA/QUÉ PASARÍA EN EL COLEGIO SIN JOSÉ ANTONIO?
¿HAY VIDA MÁS ALLÁ DE JOSÉ ANTONIO?
¿TE GUSTARÍA DECIRLE ALGO EN SU DESPEDIDA? 

Y aquí están las respuestas:
¿Quién nos metería ya en la papelera verde?
¿Quién dedicaría canciones de Loquillo por la ventana? (Eva, muy poética ella)

En pocas palabras: nada sería igual. (Mercedes, lacónica pero locuaz)

Tendríamos que adquirir una docena de pollitos piones y un paquetón de cohetes, para no perder las bandas sonoras con las que José Antonio nos ameniza en el día a día. (Madrona, a rey muerto, rey puesto; hay que ser prácticos)

 Pues que los días serían más aburridos, porque tiene unas ocurrencias únicas. (Fernando, real como la vida misma)

 Que reinaría la paz. (Miguel, pacífico y utópico)

Sin él no sería tan divertido. Habría que buscar otra persona con el mismo espíritu carnavalesco, sangre rojiblanca y  bajo colesterol. Además, los desayunos nunca serían los mismos sin él. Los claustros, por supuesto, tampoco. No sé si el colegio resistiría...ni siquiera tras sus más de cien años de historia. (José Luis, muy filosófico)

Se haría el silencio en la sala de profes, pero sería una sala sin alegría, ni chistes, ni chascarrillos, ni piropos agradables... en fin sería un cambio climático importante. (Adelaida, preocupada por el medio ambiente laboral)

Sin duda, no. Pasa como con Atila, a su paso no queda títere con cabeza. Es la selección natural, si José Antonio tira “palante” la vida tira “patrás”. Claro como el agua clara.

No lo sé, probablemente sí aunque siempre diferente, eso no hay que dudarlo.

 No lo sé, pero con él no hay vida. 

Es una pregunta ciertamente difícil de contestar. Si la hay, sería una vida distinta, menos amena y bastante más aburrida, sin extraños ruidos de pajaritos ni golpes en las mesas ni "iguaaaaales para hoy". Siempre me refiero a la vida del cole y en especial a la sala de profes, que para algunos de nosotros tiene su añadido en el bar La Pajarita, tierra verdiblanca, como bien sabe Don José Antonio.

Tendría que experimentarlo. En mi vida académica e incluso privada, lleva muchos años, compartiendo conmigo días de clase, tutorías, viajes, copitas, comidas etc... No estoy preparada para una vida más allá de Joseph Anthony.

Carpe diem, rubito; y no te olvides de llenar tu maleta de todos los buenos momentos vividos hasta ahora. Yo, desde luego, los recordaré y te echaré de menos. Por cierto tendrás que aprender a decir en inglés esa práctica expresión de “darle la vuelta la burra a los chochos” ¿no?

Prepárate bien para el frío que en Massachusetts hace un poco más que en la Alfalfa, por ponerte un sitio de referencia, o que en la plaza del Salvador, jajajaja

Que te den... Ja, ja, ja.

Sí. Aprende inglés cuanto antes palangana, porque de lo contrario vas a pasar mucha hambre, más con los tiempos que corren. Y que sepas que a la Macarena y a la Buena Muerte no puedes llevártelos. Se quedan aquí. Deseo mucha suerte para los habitantes de Massachusetts, seguros sufridores de tu singular presencia. ¿Sobrevivirán?

Le cantaría como al Papa "No te vayas todavía no te vayas por favor..." (qué propio pero tiene un toque flamenquito)


Y hay quien se ha atrevido a imaginar cómo podría ser la llegada de José Antonio al Nuevo Mundo; así lo ve Rafa:

 Machupichufield, estado de Massachusetts, ocho y cuarto de la mañana. En la sala de profesores del Botanical Smithsonian High School, la señorita Carter-Bowls, profesora de literatura inglesa, arregla disimuladamente su moño, rubio, algo envejecido y alto, con unos toques disimulados de sus pecosas manos, mientras mira de reojo por si alguien hubiese entrado sin hacerse notar. Le habían contado que esa mañana llegaba un apuesto profesor proveniente de la muy europea ciudad de Sevilla, Spain, lugar lleno de historia y del nada menos que el aristocrático High School de Las Esclavas, ella se había informado, fundado por todo un marqués de la Vieja Europa.
  A sus cincuenta años recién cumplidos, la señorita Carter-Bowls tenía la figura juncal de una veinteañera, la prestancia de una princesa y el corazón por estrenar. Algo le decía que aquel día su vida iba a cambiar. Ninguno de sus compañeros le había atraído nunca. Pero, lo sabía, hoy su vida entraba en una nueva etapa.
  Algo se oía por el pasillo que llevaba a la sala de profesores. A la señorita Carter-Bowls le dio un salto el corazón e intentó identificar el sonido. Una especie de quejío muy suaveay ay ay ayaaa ayyyya ayaaaa!que fue creciendo en volumen hasta sonar de forma atronadora. La señorita Carter-Bowls no entendía muy bien aquello, así que intentó repetirlo en voz bajañoreoigaaaa, waleeeeparaoiiiiiii, ricobombomneladooooo- ¿Bomboun heladou?, se pregunto Rebeca, que así se llamaba la señorita Carter-Bowls. En ese momento, como si un tifón hubiese arribado de pronto, se abrió la puerta de la sala y tras unos abdominales plenos de tabletas apareció, enfundado en un polo de color naranja y con unos vaqueros azules, quien no podía ser otro que el europeo recién llegado: - nosdiasnosdedios parte su santoreinoamennnn- la señorita Carter-Bowls, en estado de shock, se levantó mirando alrededor como quien busca una cámara oculta. El desconocido se dirigió hacia ella, por lo que tendió su delicada mano pecosa. Con un tirón, el desconocido le envolvió la mano en la suya, ella trastabilló hacia delante, aunque pudo salvarse de la caída gracias al airbag que el hombre le prestó de forma interesada. Sonaron dos sonoros besos a la vez que chocaban sus respectivas gafas. - Santonio, preeeesente! Para servirle a Dios y a ustedBecca, my name is BeccaBecca? So qué es lo que es? Rebeca, my name is Rebeca, glad to meet you- en ese momento sus pies se levantaron del suelo como si estuviese flotando por arte de magia y se vio sobre la enorme mesa de la sala- Hay una especie de cabra montesa que se llama rebeco- le decía el recién llegado mientras la miraba a los ojos desde abajo. Ella le tendió los brazosou, please, can you take me- sonó el teléfono y el desconocido lo descolgó dejándola a ella allíCuartel de la Guardia Civil, tronó él, brigada joseant al aparato, dígamela miró y le guiñó un ojo mientras apretaba el aparato en su oreja y se reía tosiendo con un sonido sordo y agudo. Ella lo descubrió en ese momento. Tenía razón. Su vida nunca sería la mismaContinuará.