Cierta persona que ya no está conmigo, para mi desgracia, era una enamorada de esta tierra, su tierra, la que le vio nacer, crecer, sufrir, disfrutar y soñar… Hace casi seis meses que ya no está a mi lado, y cada vez que paso por estas tierras se me hace más duro y más difícil… cuando miro sus campos repletos de Eucaliptos, de Chopos, de Encinas bajo las que se alimentan los “cerditos” para mí que soy de la capital (guarros si eres de campo), pinos, castaños… aunque nunca sé diferenciar unos de otros, sé que todos ellos están ahí… Pues a lo que iba, siempre que los veo, que veo sus colores indescriptibles, me acuerdo de ella, del amor incondicional que profesaba a esta tierra, pasaran los años que pasaran… Su añoranza por ella era tan grande que estaba siempre presente en sus recuerdos. Por eso creo que si miro al castillo de Aracena, su pueblo, ella estará allí, mirando todo desde un sitio privilegiado, estará correteando, como cuando era pequeña, por el huerto de cualquier casa, volando entre los árboles, aspirando el aire del campo que tanto le gustaba… La vi subiendo a la Peña de Arias Montano, con la Virgen de los Ángeles de Alhajar… Montando en burro con unas botas viejas campo a través, caminando entre toros y vacas salvajes… Son tantas las historias que me contó de pequeña y de mayor sobre su niñez y lo feliz que fue que no me cuesta trabajo saber que está allí, en su tierra, a la que tanto echó en falta, a la que tanto añoró durante tanto tiempo… La imaginé en Rufino comiendo palos de nata y sultanas, acompañadas por su malta, que no café…
Ya de vuelta la vi de nuevo, en el mirador de su pueblo, diciéndome adios con la mano y pidiéndome que no tardara en volver a verla…
No tardaré abuela, si vas a estar allí te prometo que no tardaré…
(Entrada publicada en www.sevillanasmaneras.es)
No tardaré abuela, si vas a estar allí te prometo que no tardaré…
(Entrada publicada en www.sevillanasmaneras.es)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada